Translate

jueves, 13 de noviembre de 2014

Hacia un nuevo Pentecostés


Las novedades de la exhortación Evangelii gaudium,
Claves del pensamiento pastoral de Francisco

Segunda Entrega:

A principios de 2012, cuando Carlos María Galli [1] dio varias conferencias en Roma, percibió este nuevo proceso en gestación y comenzó a emplear la expresión el Viento del Sur. Con esa imagen escribió un ensayo preparando la XIII asamblea ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Se tituló: En la Iglesia está soplando el Viento del Sur. América Latina: un nuevo Pentecostés para una nueva evangelización.[2] 
  •                 Hoy Francisco toma varias líneas programáticas de Aparecida y las relanza en su estrategia misionera universal. 

  •          Durante el proceso del Sínodo celebrado en 2012, cuando algunos querían centrar el diálogo en la  crisis de fe que afecta a Europa y desde allí presentar la nueva evangelización europea como el paradigma para las iglesias de otras latitudes, los latinoamericanos trabajamos unidos, primero en        Bogotá y luego en Roma, para pensar la nueva evangelización en todos los continentes, en especial    desde el sur. Para Galli, la situación europea no es el desafío mayor que tenemos y es hora de   reducir las asimetrías entre el norte y el sur en nuestra Iglesia.  La revolucionaria renuncia de  Benedicto XVI y la revolucionaria elección de Francisco indican que sopló el Viento del Sur y  llegó   el Papa del fin del mundo.  
  •         En la Navidad de 1958 Juan XXIII visitó la cárcel romana; en el Jueves Santo de 2013 Francisco lavó los pies a menores encarcelados. El 11 de octubre de 1962, al inaugurar el Concilio Vaticano II, Juan XXIII invitó a emplear la medicina de la misericordia; el 17 de marzo de 2013, en su primer Ángelus, Francisco expresó que Dios que no se cansa de perdonar. En el Radiomensaje del 11 de setiembre de 1962 Juan XXIII afirmó que la Iglesia debía ser, en los pueblos subdesarrollados, “la Iglesia de los pobres”; ante los periodistas, el 20 de marzo de 2013, Francisco compartió el deseo de “una Iglesia pobre y para los pobres”.

Los signos de los tiempos expresan los clamores de los hombres, las interpelaciones de Dios y los desafíos a la Iglesia. Bernard Lonergan, uno de los mayores teólogos del siglo XX, enseñó que la conciencia histórica percibe en los hechos presentes no sólo los frutos del pa-sado ya gestado sino, y sobre todo, los signos de un futuro que “se está gestando”. 
La profecía de la esperanza intenta discernir lo que se está gestando en la historia de Dios con los hombres y, de un modo más limitado, en la marcha del catolicismo.

El eje político-cultural del intercambio mundial se movió por siglos en torno al Mediterráneo y, luego, alrededor del Océano Atlántico. Sin dejar esos escenarios, el siglo XXI gira hacia el Pacífico, donde están América y Asia. Aparecida nos invitó a ir “hacia la otra orilla”.
Hoy el 68% de los católicos vivimos en el sur, en África, América Latina, Asia y Oceanía. Hay una notable transformación de la composición de la Iglesia católica en los últimos 100 años. En 2011 la distribución era así: África 16, América 48,8, Asia 10,9 Europa 23,5 y Oceanía 0,8. Muchísimos miembros sureños del Cuerpo de Cristo son pobres para este mundo pero ricos para Dios en la fe, como dice la Carta de Santiago (Sgo 2,5).

En el plano lingüístico el castellano es la lengua más hablada en el catolicismo, la segunda en Occidente y la cuarta en el mundo: inglés, chino mandarín, bengalí, español. El 90% de los hispanohablantes vivimos en América.  Esto, permite comprender mejor porque hay un sucesor de Pedro que procede de una Iglesia del sur del mundo y cuya lengua materna es el español.
En su unidad plural América Latina es una región sociocultural bastante homogénea. Su peculiar identidad une el oeste y el sur. Pertenece al llamado mundo emergente, aunque está en el sur pobre. Es el subcontinente más desigual e inequitativo, lo que interpela la conciencia cristiana. En él se imbrican la pobreza y el cristianismo: muchos viven la pobreza desde su fe y todos debemos vivir la fe para superar la pobreza injusta. El cristianismo católico popular y la opción amorosa por los pobres marcan la fisonomía de nuestra Iglesia.








[1] El Pbro. Dr. Carlos María Galli, argentino, es Director del Doctorado en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina. En 2007 fue perito teológico en la Conferencia de Aparecida.
[2] Cf. C. M. Galli, “En la Iglesia está soplando el Viento del Sur. América Latina: un nuevo Pentecostés para una nueva evangelización. Diálogo con el Instrumentum laboris para el Sínodo de 2012”, en: CELAM, Hacia una Nueva Evangelización. Aportes desde América Latina y El Caribe, Bogotá, CELAM, 2012, 161-260.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Las novedades de la exhortación Evangelii gaudium, claves del pensamiento pastoral de Francisco



 Primera Entrega
Carlos María Galli [1]
Buenos Aires
 1. Al concluir el Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI, el Papa Francisco dio a conocer su exhortación apostólica Evangelii gaudium (EG).[1] En este aniversario del primer obispo de Roma y Papa latinoamericano, mi tarea no consiste en analizar su pontificado, lo que llevaría a interpretar hechos, imágenes, sentimientos, decisiones y textos con sus sentidos y efectos. Se me dio un encargo más modesto: ayudar a comprender su exhortación, lo que exige captar el Código Francisco, el profundo mensaje dado en un sencillo lenguaje.
Llamo código Francisco a la forma original en la que Francisco une el contenido, el lenguaje y el tono -la música- al proclamar el Evangelio mediante el lenguaje mixto de los gestos y las palabras. El Papa trasmite el mensaje con la gramática de la simplicidad: saluda a todos, toma en brazos a los niños, besa a los enfermos, bendice con la señal de la cruz. Es un icono de la fe expresada en una cultura gestual, afectiva y festiva. Su estilo pastoral es cercano al pueblo por la calidez en el trato y por la sencillez en la predicación. En este marco, nuestra exhortación propone una renovada teología pastoral del anuncio evangelizador o misionero. 
2. La alegría del Evangelio es un documento muy original en su contenido, su forma y su estilo, que conjuga líneas teológicas, espirituales y sociales con una neta orientación pastoral.
La convocatoria a convertirse para recibir y cultivar “la gracia de la misionariedad” (EG 124) se resume en dos frases: Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo (EG 27) y la salida misionera es el paradigma de toda la Iglesia (EG 15). El corazón de este programa de anuncio misionero es la alegría de recibir y comunicar el Evangelio de Jesucristo (Mc 1,1).
La novedad del papado se expresa en su documento, anticipado en el viaje al Brasil y en la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro.
El programa de un pontificado misionero y reformador,  hunde sus raíces tanto en la figura singular de Francisco como en su pertenencia a la Iglesia de América Latina y al proyecto misionero de la V Conferencia General de nuestro Episcopado celebrada en Aparecida en 2007, y también, en la incipiente pero promisoria teología argentina del último medio siglo. No se puede entender a Francisco sin conocer la Iglesia de América Latina y la teología de la Argentina.
Del 22 al 28 de julio Francisco hizo su primera peregrinación misionera internacional al Brasil, el país más grande de América Latina y con mayor población católica del mundo.
La globalización de las imágenes favoreció la comunión en sentimientos y oraciones. Como dije, esas Jornadas simbolizan el momento eclesial,[1] y el pensamiento papal.
No se trata de exportar el modelo latinoamericano de Aparecida invirtiendo el centralismo pastoral, sino que cada iglesia asuma la misión universal desde su propio tiempo y su lugar.



[1] Cf. Francisco, La revolución de la ternura. XXVIII Jornada Mundial de la Juventud Río 2013, Buenos Aires, PPC Cono Sur, 2013.



[1] El nombre completo es: Exhortación apostólica Evangelii gaudium del Santo Padre Francisco a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas, y a los fieles laicos sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual, Buenos Aires, Conferencia Episcopal Argentina – Oficina del Libro, 2013.

Vivir en contacto con la naturaleza no es sólo respetarla sino contribuir a eliminar el derroche de la sociedad

El Papa al Movimiento de Scouts Adultos: 
Ciudad del Vaticano, 8 noviembre 2014 (VIS).-Abrir camino en la familia, en la creación, en la ciudad, fue la exhortación que el Papa dirigió esta mañana a siete mil miembros de los scouts adultos italianos reunidos en el Aula Pablo VI con motivo del sesenta aniversario de la fundación de ese ramo del movimiento.
Sobre el primer camino para abrir, la familia, Francisco recordó que en esa comunidad de vida y de amor es donde se aprende a relacionarse con los demás y con el mundo. ''Gracias a la base adquirida en la familia -dijo- la persona es capaz de proyectarse en la sociedad, de frecuentar con positividad otros entornos formativos como la escuela, la parroquia, las asociaciones ... Así, en esta integración entre las experiencias asimiladas en la familia y las externas aprendemos a encontrar nuestro camino en el mundo. Para un movimiento como el vuestro basado en el aprendizaje permanente y en la elección educativa, es importante reafirmar que la educación en la familia es una opción prioritaria. ... El diálogo entre los cónyuges, la escucha y el intercambio mutuo son cruciales para que una familia sea serena y fecunda''.
Tocando el segundo punto, abrir camino en la creación, el Santo Padre reiteró que nuestro tiempo ''no puede ignorar la cuestión ecológica, que es vital para la supervivencia humana, ni reducirla a una mera cuestión política; de hecho, tiene una dimensión moral que afecta a todos, por lo que nadie puede desinteresarse. Como discípulos de Cristo, tenemos una razón más para unirnos a todas las personas de buena voluntad para la protección y la defensa de la naturaleza y el medio ambiente. La creación es un don que nos ha confiado las manos del Creador... Esta doctrina de nuestra fe es para nosotros un incentivo todavía más fuerte para una relación responsable y respetuosa con la creación: en la naturaleza inanimada, en las plantas y los animales reconocemos la impronta del Creador, y en nuestros semejantes su propia imagen''. Además ''vivir en estrecho contacto con la naturaleza.. no sólo implica respetarla, sino también comprometerse a contribuir a eliminar el derroche en una sociedad que tiende cada vez más a rechazar los bienes que son todavía utilizables y que se pueden pasar a los que pasan necesidades''.
Para abrir camino en la ciudad es importante llevar la alegría de los valores del Evangelio a las calles y barrios y ofrecer la propia aportación para la realización del bien común. en un diálogo justo y abierto con los diversos temas sociales y culturales. ''En una sociedad compleja y multicultural - concluyó Francisco- se puede testimoniar con sencillez y humildad el amor de Jesús por todas las personas, experimentando también nuevas formas de evangelización, fieles a Cristo y fieles a las personas, que en la ciudad viven a menudo situaciones fatigosas, y a veces corren el peligro de extraviarse, de perder la capacidad de ver el horizonte, de sentir la presencia de Dios. Entonces, la verdadera brújula que ofrecer a estos hermanos y hermanas es un corazón cercano, un corazón "orientado", es decir, con el sentido de Dios''.

''Sirven puentes, no muros'' dice Francisco en el XXV aniversario de la caída del Muro de Berlín

Ciudad del Vaticano, 9 de noviembre de 2014 (VIS).-
Después de rezar el Ángelus el Papa recordó que hace 25 años, el 9 de noviembre de 1989, caía el muro de Berlín, ''que durante mucho tiempo cortó en dos la ciudad y fue símbolo de la división ideológica de Europa y del mundo entero. 

La caída sucedió de improviso, pero fue posible gracias al largo y fatigoso esfuerzo de tantas personas que lucharon, rezaron y sufrieron para que sucediera; algunas de ellas llegaron hasta sacrificar su vida''. 

Entre estas personas tuvo un papel protagonista el Santo Papa Juan Pablo II. Recemos para que con la ayuda del Señor y la colaboración de todas las personas de buena voluntad, se difunda cada vez más una cultura del encuentro, capaz de derrumbar todos los muros que todavía dividen el mundo, y que no vuelva a suceder que seres humanos inocentes sean perseguidos e incluso asesinados a causa de su credo y de su religión. ¡Donde hay un muro hay un corazón cerrado!. ¡Sirven puentes no muros!''.

Después, señalando que hoy en Italia se celebra el Día del Agradecimiento, cuyo tema este año es:Nutrir al planeta. Energía para la vida, el Santo Padre se unió a los obispos en el deseo de que gracias a un esfuerzo renovado ''a nadie le falte el alimento diario que Dios da a todos 

Estoy cercano al mundo de la agricultura, y animo a cultivar la tierra de forma sostenible y solidaria. En este contexto, se desenvuelve en Roma la Jornada Diocesana para la custodia de la creación, cuyo objetivo es promover estilos de vida basados en el respeto del medio ambiente, reafirmando la alianza entre el ser humano, custodio de la creación y su Creador''.

martes, 11 de noviembre de 2014

''La responsabilidad con los pobres y marginados debe ser elemento esencial de toda decisión política''

Carta del Papa al G-20: 
Ciudad del Vaticano, 11 noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha escrito una carta pontificia a Tony Abbott, Primer Ministro de Australia, que presidirá la Cumbre de los Jefes de Estado y Gobierno de 20 países (G-20) que tendrá lugar el 15 y 16 de noviembre en Brisbane. La agenda de la reunión se concentrará en los esfuerzos para relanzar un crecimiento sostenible de la economía y en el imperativo -surgido durante la preparación de la Cumbre- de crear oportunidades de trabajo dignas y estables para todos. Ofrecemos a continuación amplios extractos del mensaje del Papa.

''Quisiera pedir a los Jefes de Estado y de Gobierno del G-20 que no olviden que detrás de estas discusiones políticas y técnicas están en juego muchas vidas y que sería lamentable que tales discusiones se quedasen sólo en declaraciones de principio. En el mundo, incluso dentro de los países pertenecientes al G-20, hay demasiadas mujeres y hombres que sufren a causa de la desnutrición severa, del crecimiento en el número de parados, por el altísimo porcentaje de jóvenes sin trabajo y por el aumento la exclusión social que puede desembocar en la actividad criminal e ,incluso, en el reclutamiento de terroristas. Además, hay una agresión constante al ambiente natural, resultado de un consumismo desenfrenado y todo ello producirá graves consecuencias en la economía mundial''.

''Tengo la esperanza de que se logre un consenso sustancial y real sobre los temas del programa. Del mismo modo, espero que la evaluación de los resultados de este consenso no se limite a los índices mundiales, sino que tenga también en cuenta la mejora real en las condiciones de vida de las familias más pobres y la reducción de todas las formas de desigualdad inaceptable. Expreso estas esperanzas de cara a la Agenda post-2015, que será aprobada durante la actual Asamblea de las Naciones Unidas y que debería incluir los temas vitales del trabajo decente para todos y del cambio climático''.

''El mundo entero espera del G-20 un acuerdo cada vez más amplio que pueda llevar, en el marco de la ordenación de las Naciones Unidas, al fin definitivo en Oriente Medio de la injusta agresión contra diferentes grupos, religiosos y étnicos, incluidas las minorías. También tendría que llevar a la eliminación de las causas profundas del terrorismo que ha alcanzado proporciones hasta ahora inimaginables; entre esas causas están la pobreza, el subdesarrollo y la exclusión. Cada vez es más evidente que la solución a este grave problema no puede ser exclusivamente de naturaleza militar, sino que también debe centrarse en aquellos que de una u otra manera alientan a los grupos terroristas con el apoyo político, el comercio ilegal de petróleo o el suministro de armas y tecnología. También es necesario un esfuerzo educativo y una conciencia más clara de que la religión no puede utilizarse como forma de justificar la violencia''.

''Estos conflictos dejan cicatrices profundas y producen en varias partes del mundo situaciones humanitarias insoportables. Aprovecho esta oportunidad para pedir a los Estados Miembros del G20 que sean ejemplo de generosidad y solidaridad a la hora de hacer frente a las necesidades de las víctimas de estos conflictos, especialmente de los refugiados''.

''La situación en Oriente Medio ha replanteado el debate sobre la responsabilidad de la Comunidad internacional de proteger a los individuos y los pueblos de los ataques extremos a los derechos humanos y del total desprecio del derecho humanitario. La Comunidad internacional y en particular los Estados Miembros del G20, deberían también preocuparse de la necesidad de proteger a los ciudadanos de cada país de formas de agresión, que son menos evidentes, pero igualmente reales y graves. Me refiero específicamente a los abusos en el sistema financiero, tales como las transacciones que condujeron a la crisis de 2008, y en particular a la especulación desligada de vínculos políticos o jurídicos, y a la mentalidad que ve en el máximo beneficio el objetivo final de toda actividad económica. Con una mentalidad que, en último término descarta a las personas nunca se logrará la paz y la justicia. Tanto a nivel nacional como a nivel internacional, la responsabilidad con los pobres y marginados debe ser, por lo tanto, un elemento esencial de toda decisión política''.

Editado por Marina Fiorino Sierra

Fuente:V.I.S. - Vatican Information Service. www.vis.va 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Día Nacional del Enfermo - Domingo 9 de noviembre de 2014

Queridos hermanos:
Este es el lema elegido por los delegados diocesanos de Pastoral de la Salud para el Día Nacional del Enfermo, que celebramos el segundo domingo de noviembre.
Es una hermosa ocasión para que, frente a la desesperanza  y los sufrimientos del hombre de hoy, dirijamos la mirada a Jesús, y aprendamos de él a fijar nuestra mirada atenta y a tender una mano generosa a nuestros hermanos que sufren.
¡Como Jesús! Si, como Jesús, que siendo de condición divina, se abajó, tomó la condición de servidor haciéndose semejante a los hombres (cf. Fil 2,6-7). “Ha venido para buscar y salvar lo que estaba perdido” (Lc 19,10), y decir a todos: “Vengan a mi todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré! (Mt 11,28).
Dicen sus testigos, los Apóstoles, que  él pasó haciendo el bien y dejó una clara orientación de cómo comportarnos con los demás: “Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos” (Mt 7,12).
Como Jesús, detenernos al borde de los caminos, donde hoy encontramos a tantos hermanos debilitados por el flagelo del hambre y de la violencia, de la desesperanza y de la soledad. Detenernos cerca del lecho del enfermo, en los hospitales, en los hogares de ancianos y en nuestras propias casas, donde hay personas enfermas necesitadas de una ayuda inmediata y concreta, o una simple mirada, una sonrisa, una mano amiga. Lo que desearíamos nos hagan a nosotros si estuviéramos en esa situación.
Como Jesús, el Buen Samaritano, acercarnos a los enfermos, a los débiles; acercarnos al hombre caído y herido por la dura realidad de la vida de hoy. ¡Y darnos! No darle solo una ayuda pasajera, sino a nosotros mismos. ¡”Date”! Podemos dar nuestro tiempo, la compañía, la oración. Sobre todo darle nuestro testimonio de fe y confianza en el Señor a través del servicio generoso y en la aceptación serena del propio dolor, unidos al sacrifico redentor de Cristo.
Toda la comunidad eclesial, pastores y fieles, debe integrarse en este servicio a los enfermos,  y ser un evangelio viviente. Ser anuncio gozoso de un Dios que ama, que cura, que consuela y salva.

Con motivo de dedicar éste día a todos los enfermos, en nuestra Parroquia San Francisco Solano, se ha celebrado la Santa Misa a ésa intención.
Fray Luis, Santa Misa Sábado 9 de Noviembre: 20 hs.

Gracias a Dios son muchos los pastores y fieles, que estimulados por la Palabra de Jesús: “Vengan,  benditos de mi Padre…, porque estuve enfermo y vinieron a verme” (Mt 25, 34.ss), y siguiendo su ejemplo, se acercan a los enfermos, a los débiles y heridos, para acogerlos, cuidarlos, curarlos e infundirles fortaleza y esperanza. Los felicitamos y animamos a perseverar en esta hermosa misión evangelizadora.
En fin, para encarar una verdadera Pastoral de la Salud, necesitamos conocer profundamente  a Jesús y aceptar su invitación a encontrarnos con El, vincularnos estrechamente con El y dejarnos interpelar por la actual realidad sociocultural, religiosa y ambiental. Jesús nos llama a servirlo en  nuestros hermanos enfermos.


María, nuestra Madre y Maestra, nos da una hermosa lección cuando dio su sí, y presurosa fue al  encuentro de Isabel a servirla. Y permaneció cerca del Hijo, hasta al pie de la Cruz,  y sigue estando cerca de la Iglesia, intercediendo por cada uno de sus hijos.
A todos los bendecimos y rogamos al Señor y a María les den fortaleza, esperanza y mucha paz. (1)


+ Mons. Aurelio J. Kühn ofm (Presidente)
+ Mons. Emilio Bianchi Di Cárcano   
+ Mons. José L. Mollaghan   
+ Mons. Luis Stöckler
Editado por Lic. Susana Moreno
Catequista


(1) http://www.episcopado.org/portal/actualidad-cea/oficina-de-prensa/item/909-d%C3%ADa-nacional-del-enfermo-domingo-9-de-noviembre-de-2014.html

jueves, 6 de noviembre de 2014

Mensaje de la Asamblea del Sínodo sobre: Los desafíos pastorales de la familia.ÚLTIMA PARTE

Fray Luis Scozzina
Compartimos con nuestros lectores, el Mensaje de la Asamblea del   Sínodo sobre: Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la   evangelización. Presentamos la segunda y última entrega: 


........Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie. 
Agradecemos a los pastores, a los fieles y a las comunidades dispuestos a acompañar y a hacerse cargo de las heridas interiores y sociales de los matrimonios y de las familias.

También está la luz que resplandece al atardecer detrás de las ventanas en los hogares de las ciudades, en las modestas casas de las periferias o en los pueblos, y aún en viviendas muy precarias. Brilla y calienta cuerpos y almas. Esta luz, en el compromiso nupcial de los cónyuges, se enciende con el encuentro: es un don, una gracia que se expresa ?como dice el Génesis? cuando los dos rostros están frente a frente, en una ''ayuda adecuada'', es decir semejante y recíproca. El amor del hombre y de la mujer nos enseña que cada uno necesita al otro para llegar a ser él mismo, aunque se mantiene distinto del otro en su identidad, que se abre y se revela en el mutuo don. Es lo que expresa de manera sugerente la mujer del Cantar de los Cantares: ''Mi amado es mío y yo soy suya? Yo soy de mi amado y él es mío''.

El itinerario, para que este encuentro sea auténtico, comienza en el noviazgo, tiempo de la espera y de la preparación. Se realiza en plenitud en el sacramento del matrimonio, donde Dios pone su sello, su presencia y su gracia. Este camino conoce también la sexualidad, la ternura y la belleza, que perduran aun más allá del vigor y de la frescura juvenil. El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada. Bajo esta luz, el amor conyugal, único e indisoluble, persiste a pesar de las múltiples dificultades del límite humano, y es uno de los milagros más bellos, aunque también es el más común.

Este amor se difunde naturalmente a través de la fecundidad y la generatividad, que no es sólo la procreación, sino también el don de la vida divina en el bautismo, la educación y la catequesis de los hijos. Es también capacidad de ofrecer vida, afecto, valores, una experiencia posible también para quienes no pueden tener hijos. Las familias que viven esta aventura luminosa se convierten en un testimonio para todos, en particular para los jóvenes.

Durante este camino, que a veces es un sendero de montaña, con cansancios y caídas, siempre está la presencia y la compañía de Dios. La familia lo experimenta en el afecto y en el diálogo entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas. Además lo vive cuando se reúne para escuchar la Palabra de Dios y para orar juntos, en un pequeño oasis del espíritu que se puede crear por un momento cada día. También está el empeño cotidiano de la educación en la fe y en la vida buena y bella del Evangelio, en la santidad. Esta misión es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicación. Así la familia se presenta como una auténtica Iglesia doméstica, que se amplía a esa familia de familias que es la comunidad eclesial. Por otra parte, los cónyuges cristianos son llamados a convertirse en maestros de la fe y del amor para los matrimonios jóvenes.

Hay otra expresión de la comunión fraterna, y es la de la caridad, la entrega, la cercanía a los últimos, a los marginados, a los pobres, a las personas solas, enfermas, extrajeras, a las familias en crisis, conscientes de las palabras del Señor: ''Hay más alegría en dar que en recibir''. Es una entrega de bienes, de compañía, de amor y de misericordia, y también un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida.

La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comunión con Dios y con el prójimo es la Eucaristía dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Señor. Él se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro último, cuando Cristo ''será todo en todos''. Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompañamiento pastoral y sobre el acceso a los sacramentos de los divorciados en nueva unión.


Nosotros, los Padres Sinodales, pedimos que caminen con nosotros hacia el próximo Sínodo. Entre ustedes late la presencia de la familia de Jesús, María y José en su modesta casa. También nosotros, uniéndonos a la familia de Nazaret, elevamos al Padre de todos nuestra invocación por las familias de la tierra:

  • Padre, regala a todas las familias la presencia de esposos fuertes y sabios, que sean manantial de una familia libre y unida.
  • Padre, da a los padres una casa para vivir en paz con su familia.
  • Padre, concede a los hijos que sean signos de confianza y de esperanza y a jóvenes el coraje del compromiso estable y fiel.
  • Padre, ayuda a todos a poder ganar el pan con sus propias manos, a gustar la serenidad del espíritu y a mantener viva la llama de la fe también en tiempos de oscuridad.
  • Padre, danos la alegría de ver florecer una Iglesia cada vez más fiel y creíble, una ciudad justa y humana, un mundo que ame la verdad, la justicia y la misericordia''.

Editado por Marina Fiorino Sierra


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los desafíos pastorales de la familia

Fray Luis Scozzina
Compartimos con nuestros lectores, el Mensaje de la Asamblea del   Sínodo sobre: Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de    la  evangelización. Lo haremos en dos entregas 

Ciudad del Vaticano, 18 octubre 2014 (VIS).-Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la conferencia de presentación del Mensaje de la III Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada a ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización'' (5-19 de octubre). Han intervenido los cardenales Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida (Brasil), Presidente delegado; Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Presidente de la Comisión para el Mensaje y Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India). Sigue el texto presentado en una primera entrega:


''Los Padres Sinodales, reunidos en Roma junto al Papa Francisco en la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, nos dirigimos a todas las familias de los distintos continentes y en particular a aquellas que siguen a Cristo, que es camino, verdad y vida. Manifestamos nuestra admiración y gratitud por el testimonio cotidiano que ofrecen a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor.

Nosotros, pastores de la Iglesia, también nacimos y crecimos en familias con las más diversas historias y desafíos. Como sacerdotes y obispos nos encontramos y vivimos junto a familias que, con sus palabras y sus acciones, nos mostraron una larga serie de esplendores y también de dificultades.

La misma preparación de esta asamblea sinodal, a partir de las respuestas al cuestionario enviado a las Iglesias de todo el mundo, nos permitió escuchar la voz de tantas experiencias familiares. Después, nuestro diálogo durante los días del Sínodo nos ha enriquecido recíprocamente, ayudándonos a contemplar toda la realidad viva y compleja de las familias.

Queremos presentarles las palabras de Cristo: ''Yo estoy ante la puerta y llamo, Si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo''.
Como lo hacía durante sus recorridos por los caminos de la Tierra Santa, entrando en las casas de los pueblos, Jesús sigue pasando hoy por las calles de nuestras ciudades. En sus casas se viven a menudo luces y sombras, desafíos emocionantes y a veces también pruebas dramáticas. La oscuridad se vuelve más densa, hasta convertirse en tinieblas, cundo se insinúan el el mal y el pecado en el corazón mismo de la familia.

  • Ante todo, está el desafío de la fidelidad en el amor conyugal.
  • La vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexión serena. 
  • Se asiste así a no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio. 
  • Los fracasos dan origen a nuevas relaciones, nuevas parejas, nuevas uniones y nuevos matrimonios, creando situaciones familiares complejas y problemáticas para la opción cristiana.

Entre tantos desafíos queremos evocar el cansancio de la propia existencia. Pensamos en el sufrimiento de un hijo con capacidades especiales, en una enfermedad grave, en el deterioro neurológico de la vejez, en la muerte de un ser querido. Es admirable la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza, fe y amor, considerándolas no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, descubriendo a Cristo sufriente en esos cuerpos frágiles.

Pensamos en las dificultades económicas causadas por sistemas perversos, originados ''en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano'', que humilla la dignidad de las personas. Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los jóvenes que transcurren días vacíos, sin esperanza, y así pueden ser presa de la droga o de la criminalidad.

Pensamos también en la multitud de familias pobres, en las que se aferran a una barca para poder sobrevivir, en las familias prófugas que migran sin esperanza por los desiertos, en las que son perseguidas simplemente por su fe o por sus valores espirituales y humanos, en las que son golpeadas por la brutalidad de las guerras y de distintas opresiones. Pensamos también en las mujeres que sufren violencia, y son sometidas al aprovechamiento, en la trata de personas, en los niños y jóvenes víctimas de abusos también de parte de aquellos que debían cuidarlos y hacerlos crecer en la confianza, y en los miembros de tantas familias humilladas y en dificultad. Mientras tanto, ''la cultura del bienestar nos anestesia y [?] todas estas vidas truncadas por la falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera''. Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien común.


Editado por Marina Fiorino Sierra

jueves, 30 de octubre de 2014

¡Bienvenida la hermana muerte!... Celebración de los Fieles Difuntos

Veinte años trabajó Francisco en la viña del Señor, comprometido siempre, ferviente en las oraciones, ayunos, vigilias, predicaciones y correrías apostólicas, en el cuidado y compasión del prójimo.
Había amado a Cristo con todo el corazón, recordándolo siempre, alabándolo con su boca y glorificándolo con sus obras. Al sólo nombre de Jesús se le derretía el corazón y proclamaba que toda rodilla, en el cielo y en la tierra, debían postrarse al oírlo. Ese era su único tema de conversación. Llevaba siempre a Jesús en el corazón, en los labios y en los oídos, en los ojos y en las manos. Muchas veces, al oírlo mencionar se olvidaba de comer y, si iba de camino, invitaba a todas las criaturas a alabarlo.
http://agolpesdecincel.blogspot.com.ar/2010/10/hermana-muerte.html
Un día el médico Buongiovanni, amigo suyo, forzado por el Santo a decir la verdad, le confesó sin rodeos que su mal era incurable y que moriría a finales de septiembre o, a lo sumo, en los primeros de octubre. 





Oído lo cual, exclamó: ¡Bienvenida mi hermana muerte!. También un fraile, tal vez fray Elías, le comunicó su próxima partida y, para preparar su ánimo, le dijo que su muerte, aunque dolorosa para los hermanos y para muchísimas personas, para él supondría un gozo infinito, el descanso de sus fatigas y la mayor de las riquezas. Y lo invitó a dar a todos ejemplo de serenidad y gozo. La respuesta de Francisco fue llamar a fray Ángel y fray León y ponerse a cantar el Cántico del hermano Sol, al que le añadió una nueva estrofa, que decía: Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal, de la que ningún hombre vivo puede escapar. ¡Ay de los que morirán en pecado mortal! ¡Dichosos los que encontrará en tu santísima voluntad, pues la muerte segunda no le hará mal.

Francisco yacía moribundo. A los presentes les pareció la señal de que había llegado el momento. Le faltaban dos o tres meses para cumplir 45 años. Había servido al Señor durante más de 20 y los dos últimos los vivió crucificado y gravemente enfermo. Uno de los muchos hermanos presentes vio su alma elevarse como una estrella, grande cuanto la luna y brillante como el sol, sobre una nubecilla blanca. Muy lejos de allí, en el sur de Italia, fray Agustín de Asís moría a la misma hora, exclamando:¡Espérame, padre, espérame, que me voy contigo!. Otro fraile lo vio vestido de diácono y seguido de un cortejo de personas que le preguntaban: ¿No es ese Francisco?", ¿No es Cristo?, y el fraile a todos respondía que sí, pues a todos les parecía la misma persona. También el obispo Guido, ausente de Asís por una peregrinación, lo vio en sueños que le decía: Mira, padre, dejo el mundo y me voy a Cristo.
La elección de la sepultura  de San Jorge no podía ser más acertada: aquella iglesia había sido la parroquia y la escuela de Francisco, y allí predicó por primera vez, después de la aprobación de la Regla.


Su cuerpo fue depositado en un rústico sarcófago de piedra, protegido por una sólida jaula de hierro y una caja de madera. Allí permaneció durante cuatro años, mientras se construía una nueva iglesia para la sepultura definitiva. Dos frailes se instalaron en el anejo hospicio para pobres de los canónigos, para custodiar permanentemente el sepulcro. Fueron incontables los milagros que el Señor realizó durante esos cuatro años en San Jorge, por intercesión del Santo.[1]


Editado por Lic. Susana Moreno
Catequista

18º JORNADA DE ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DEL PUEBLO ARGENTINO

Y LA GLORIFICACIÓN DE SUS SIERVOS DE DIOS EN LA SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

    El próximo sábado 1 de noviembre, Solemnidad de todos los Santos, tendrá lugar la 18º Jornada de Oración por la Santificación del Pueblo Argentino y la Glorificación de sus Siervos de Dios bajo el lema “Caminos de Santidad en tiempos del Bicentenario”. La Delegación Episcopal para las Causas de los Santos nos ofrece la Oración que animará esta Jornada de oración.
    “Oh Dios, fuente de toda santidad,
    que nos acogiste antes de la creación
    del mundo para ser santos, concede una
    mayor abundancia de gracia a todo el
    pueblo argentino, para que podamos
    realizar confiadamente este mandato
    tuyo, cumpliendo tu divina voluntad.
    Asimismo, dígnate glorificar a los
    Siervos tuyos que, por el ejemplo de su
    vida y su valiosa intercesión, más nos
    pueden estimular y ayudar para que
    perseveremos con ánimo constantemente
    renovado en el camino de la santidad.
    Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
    Con licencia eclesiástica
    Para más información puede visitar www.causasdelossantosenargentina.org
    SANTOS, BEATOS, VENERABLES Y SIERVOS DE DIOS
    Un santo
    El calendario litúrgico de la Argentina incluye un santo: san Héctor Valdivielso Sáez, mártir, joven religioso lasallano nacido en la Argentina y asesinado en España con otros compañeros de congregación. Su memoria litúrgica es el 9 de octubre.
    Ocho beatos
    1- Beata Laura Vicuña, laica (Viedma), beatificada en Roma por el papa Juan Pablo II el 3 de septiembre de 1988. Se celebra el 22 de enero.
    2- Beata Nazaria Ignacia March Mesa, religiosa, (Buenos Aires), beatificada en Roma el 27 de septiembre de 1992 por Juan Pablo II. Su memoria litúrgica es el 6 de julio.
    3- Beato Artémides Zatti, coadjutor salesiano, (Viedma), beatificado el 14 de abril de 2002 en Roma, por Juan Pablo II. Se conmemora el 13 de noviembre.
    4- Beata María Tránsito de Jesús Sacramentado (Madre Cabanillas), religiosa (Córdoba), beatificada en Roma el 14 de abril de 2002 por Juan Pablo II. Se conmemora el 25 de agosto.
    5- Beata María Ludovica De Angelis, religiosa, (La Plata), beatificada en Roma el 3 de octubre de 2004. Su fiesta el 25 de febrero.
    6- Beato Ceferino Namuncurá, laico, (Viedma), beatificado en Chimpay (Río Negro) lugar de su nacimiento, el 11 de noviembre de 2007 por el delegado de Benedicto XVI, cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano. Su fiesta el 26 de agosto.
    7- Beata María Crescencia Pérez, religiosa (San Nicolás de los Arroyos). Beatificada el 17 de noviembre de 2012 en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires por el prefecto de la Congregación vaticana para las Causas de los Santos, cardenal Angelo Amato. Su memoria es el 20 de mayo.
    8- Beato José Gabriel del Rosario Brochero, presbítero (Cruz del Eje), beatificado el 14 de septiembre de 2013 en Cruz del Eje, Córdoba.
    Siete Venerables
    1- María Benita Arias, religiosa (Buenos Aires), declarada venerable el 27 de enero por el papa Francisco.
    2- María Antonia de Paz y Figueroa, o Beata María Antonia de San José, más conocida como Mama Antula, religiosa argentina (Buenos Aires). El 2 de julio de 2010 Benedicto XVI la proclamó Venerable.
    3- Madre Catalina María, religiosa (Córdoba), fundadora de las Esclavas del Corazón de Jesús. El 18 de diciembre de 1997 Juan Pablo II la declaró Venerable.
    4- José León Torres, religioso mercedario (Córdoba), fundador de las Hermanas Mercedarias del Niño Jesús. El 26 de octubre de 1993 Juan Pablo II lo proclamó Venerable.
    5- Mamerto Esquiú, franciscano. Obispo (Córdoba). El 16 de diciembre de 2006, el papa Benedicto XVI lo declaró Venerable.
    6- Camila Rolón, religiosa (La Plata). El 2 de abril de 1993 el papa Juan Pablo II la declaró Venerable.
    7- Eleonora López de Maturana, religiosa (Mercedes-Luján). Fue declarada Venerable el 23 de diciembre de 1993 por el papa Juan Pablo II.
    36 Siervos de Dios
    1- Cecilia Perrín de Buide, laica (Bahía Blanca)
    2- Emanuel Pascual Perrín, laico (Bahía Blanca)
    3- Luis María Etcheverry Boneo, presbítero (Buenos Aires)
    4- Antonio Solari, laico (Buenos Aires)
    5- Alfonso Lambe, laico (Buenos Aires)
    6- Enrique Shaw, laico (Buenos Aires)
    7- María Agustina de Jesús, religiosa (Buenos Aires)
    8- María Eufrasia Iaconis, religiosa (Buenos Aires)
    9- María Mercedes del Niño Jesús Guerra, religiosa (Buenos Aires)
    10- Mercedes del Carmen Pacheco, religiosa (Buenos Aires)
    11- Martha María Pereyra Iraola, religiosa (Buenos Aires)
    12- Isabel Fernández, religiosa (Buenos Aires)
    13- Pascual Pirozzi, sacerdote Misionero de los Sagrados Corazones (Buenos Aires)
    14- Leonor de Santa María Ocampo, religiosa (Córdoba)
    15- Pura Rosa del Carmen Olmos, religiosa (Córdoba)
    16- Victorina Rivara de Perazzo, laica (Goya)
    17- María Antonia Cerini, religiosa (Mercedes-Luján)
    18- Tarcisio Rubín, sacerdote religioso (Jujuy)
    19- Pedro Ortiz de Zárate, Pbro., y Juan Antonio Solinas, sacerdote jesuita, Mártires de Zenta (Orán)
    20- María Lourdes del Santísimo Sacramento, religiosa (Rosario)
    21- José Gregorio Bunader, laico (Eparquía Maronita)
    22- José Américo Orzali, obispo (San Juan de Cuyo)
    23- Mauricio Giménez, sacerdote jesuita (San Miguel)
    24- José Marcos Figueroa, religioso jesuita (Santa Fe de la Vera Cruz)
    25- Sofronia Serafina Erdely, religiosa (Eparquía Ucrania)
    26- Isidoro Zorzano Ledesma, laico Opus Dei (Madrid)
    27- José Canovai, presbítero (Roma)
    28- Eduardo Francisco Pironio, cardenal (Roma)
    29- Jorge Gottau, obispo de Añatuya (Buenos Aires).
    30- Victorino Fiz Galende
    31- Fray Antonio de Jesús Lobo
    32- Padre Gabriel Longeville
    33- Padre Carlos de Dios Murias
    34- Wenseslao Pedernera
    35- Padre Antonio Sagrera Gayá